Valentín Casanovas a la Paret del Aeri (300m, 6a/A1)

Por fin llegó el día de la graduación. Como si fuera el último día de colegio, en el último curso, el acto en que se entregan los birretes, y a tí te toca dar un discurso, de alumno orgulloso, al resto de la escuela. Esa era un poco la sensación. Sobre el papel, parece incomprensible tanto misticismo con esta vía. Al fin y al cabo las hemos hecho más largas, más duras, más expuestas, de roca más dudosa, con más patio. Sobre la roca, las sensación es la de encontrarse delante de un monumento.

Siendo los días ya muy largos, no sentimos mucha necesidad de madrugar, así que después de desayunar en el Bruc, aparcamos en Santa Cecilia y hacemos la aproximación, para llegar al pie de vía sobre las 10. Aquí nos planteamos cómo encordarnos, ya que los largos más interesantes parece que caen en par: la bavaresa del largo 6 y la chimenea del 8. Por otra parte, el primer largo se ve que va a dar faena, y Arnau ha oído que el tercero es expo. Al final, me acabo encordando yo, aunque sin tenerlas todas conmigo. Por historias de trabajo últimamente he tenido la cabeza siempre en otro lado, y hoy no es excepción, mala forma de entrarle a una vía así.

El primer largo es una combinación de libre y artificial, sobre clavos y friends/tascones, que dicen que sale a 6c. Yo la verdad es que no lo probé mucho en libre, fui intentando ir haciendo como pude, saliendo en libre cuando era más fácil y tirando como un descosío cuando lo veía negro. Y aun así tardé 40 minutos en escalarlo, a minuto por metro.

Arnau en el primer largo

El segundo largo es curioso, porque resigue todavía una fisura que atraviesa una panza y luego tira en diagonal hacia la izquierda. Los únicos seguros de la tirada, tres clavos, se encuentran en el desplome, por lo que en el resto del largo tendremos que ir colocando nosotros las piezas. No es muy difícil, pero hay que saber gestionar la escasez de seguros. El tercero comienza apurando la fisura, que se protege a placer, y con el paso más duro de placa al salir de ésta, bien protegido. De ahí cazas un parabolt y te quedan unos 25 metros hasta la reunión en los que encontrarás solo otros dos expansivos. El grado es bajo, en torno al V, pero la escalada te exige concentración, ya que los flotantes que entran (totem y tricam) son precarios. La reunión, como todas, es de dos paraboles.

Comenzando el primer artifo

Con este largo se acaba la primera mitad de la vía, llegando a una especie de repisa a la altura de la Plaza Catalunya, la última reunión cómoda en mucho rato. Se encuerda ahora Arnau para darse el primer largo de artificial. Se trata de una placa totalmente vertical con buriles para pasar en artificial equipado, salteados de vez en cuando con algún parabolt. Muchos de los buriles no tienen chapa, por lo que llevar 2 o 3 plaquetas recuperables y algún tascón de cable será necesario. Además, algunos buriles están tan lejos que hay que apurar el último peldaño del estribo, o recurrir a ganchos, como hizo Arnau. Yo recuperé el largo y seguí haciendo lo mismo en la primera mitad del largo 5, que continúa con la misma lógica.

Como cabría esperar, reuniones comodísimas en el artificial

Todo esto para llevarnos a la famosa bavaresa, la laja despegada de la pared que se ve desde cualquier parte, aunque resulta especialmente estética desde el propio parking de Santa Cecilia, ya que parece una sutil cicatriz desde allí. El largo 5 acaba con un buen apretón, entre 6a+ y 6b en el trozo más vertical de la fisura, para luego ir a petar a la reunión con una diagonal a derechas de canto invertido de escándalo. Así llegas a la famosa reunión que buriló el Rodri colgado de la cinta del material. Llegando a esta reunión me di el lujo de mirar hacia abajo un momento, interiorizar el vacío que estaba dejando bajo mis pies, disfrutar el momento.

La bavaresa legendaria

Es el turno de Arnau de encordarse para el magnífico largo 6, cuya única queja es que no dure el doble. Tirando de empotramiento, fisura y diedro vas subiendo los 40 metros de largo, en una escalada física en libre en mitad de la inmensidad del Aeri. Este largo tiene la peculiaridad de que cada vez se encuentra menos equipado. Hace años cuentan que eran numerosos los tacos de madera, de plástico y otros que te podías encontrar. Ahora queda solamente un taco de plástico, un trozo de tubería metálica empotrada y algún clavo suelto para todo el largo, ya que esos seguros vestigiales se colocaron para aguantar el peso de un escalador, no la fuerza de una caída en libre, así que se han ido reventando con el paso de los años (y los vuelos). Afortunadamente hoy en día tenemos los friends, y en este largo se pueden meter tantos #3 y #4 como se lleven.

Yo acabando el 6º largo

Me tocaba a mí un pequeño largo de transición, no exento de dificultades, sobre todo a la salida, sin proteger, antes de que Arnau volviera a encordarse para atacar la chimenea final. El largo 8 comienza con un diedro fisurado perfecto de unos 5 metros que te lleva a un techo enorme, surcado por una grieta tan grande que cabes dentro. Con la ayuda de algún parabolt y buril, te colocas en una posición en la que ya ves la grieta entera y te das cuenta que tienes que pasarla arrastrándote. Sí, tienes que arrastraste en un techo, yo qué sé, ya. El problema es que la grieta se va estrechando y te acaba escupiendo al vacío, por lo que tienes que dejar caer los pies y acabas saliendo a la reunión con movimientos muy físicos. Un fin de fiesta increíble para una vía mágica.

El techo del largo 8

Desde ahí solo queda una tirada corta en diagonal a derechas, equipada, con un solo paso físico al final, y un largo de 2º para recorrer la arista cimera hasta las antenas. Fue una pasada llegar a la cima sabiendo que, pese a no estar en mi mejor momento, habíamos escalado esta joya que teníamos pendiente desde hacía mucho tiempo. Y hacerlo con Arnau, ya que la habíamos soñado juntos mucho antes.

El último paso de la vía

Desde el edificio de las antenas, al que llegas caminando, nosotros no vimos mejor manera de bajar que rapelando desde una plataforma a la derecha, hasta el suelo. Arnau insistía en que tenía que haber otra forma, que aquella idea le parecía el equivalente al chupito de Jagger de las 4 de la mañana. Innecesario. Pero qué mejor manera de terminar una aventura así que con un chupito.

No estoy seguro de que esto sea legal

Material: unas 20 cintas, un juego de friends hasta el #4, tascones y 2-3 plaquetas recuperables.
Fecha: 22 de mayo de 2021
Horario: 8 horas

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s